Islam The Misunderstood Religion

Muhammad, el hombre inspirado, que fundó el Islam, nació en el año 579 d.C. dentro de una tribu árabe que adoraba ídolos. Huérfano al nacer, siempre fue solicitado, en particular, por el pobre y el necesitado, la viuda y el huérfano, el esclavo y el oprimido. A la edad de veinte años, ya era un hombre de negocios acertado y rápidamente se convirtió en el director de caravanas de camello para una viuda rica.
Cuando alcanzó los veinticinco años aquella que le proporcionó el empleó, reconoció sus méritos y le propuso matrimonio. Aunque ella tenía cincuenta y cinco años, Muhammad se casó con ella, y permaneció como un esposo fiel hasta que ella murió.

Como casi todo gran profeta antes de él, Muhammad luchó, tímido, de servir como el transmisor de la pal­abra de Dios, al sentir sus propias insuficiencias. Pero el ángel Gabriel le ordenó 'recita'. Por lo que sabemos Muhammad era incapaz de leer o escribir, pero él comenzó a dictar aquellas palabras inspiradas que pronto revolucionarían a un gran segmento de la tierra; "hay solo un Dios".

En todo, Muhammad, fue profundamente práctico. Cuando su querido hijo Ibrahim murió durante un eclipse, rápidamente corrieron los rumores del pésame de Dios. Por lo cual se dice que Muhammad dijo: "Un eclipse es un fenómeno natural. Es absurdo atribuir la muerte o el nacimiento de un ser humano a tales cosas".

En la propia muerte de Muhammad, una tentativa fue hecha para deificarlo, pero Abu Bakr, el hombre quien pasaría a ser su sucesor administrativo, termino con el histerismo, al dar uno de los discursos más nobles de la histo­ria religiosa: "Si hay alguno entre ustedes quién adore a Muhammad, que sepan que él ha muerto. Pero si es a Dios a quien adoran, sepan que Él vive por siempre.

James A. Michener, 'Islam The Misunderstood Religion', In the Reader's Digest (American Edition) for May 1955, pp. 68-70.